¿Por qué nos está tocando a los jóvenes vivir en un zulo por 1.500€ al mes?
- Jagoba Apalategi Labayen

- 3 nov 2024
- 2 min de lectura
En España faltan unas 600.000 casas para hacer frente a toda la demanda.

Vivienda. / Fuente: Wikipedia Commons.
Han pasado varias semanas desde que cientos de miles de personas abarrotaron las calles de España para denunciar la inacción de las instituciones en materia de vivienda y los elevados precios del alquiler.
La vivienda es ya el principal problema de España para el 10% de la ciudadanía, y este porcentaje se eleva a un 19% en personas de entre 18 y 24 años, según el último barómetro del CIS.
Esta situación se debe a que, para muchos jóvenes, adquirir o alquilar una vivienda se ha convertido en una misión prácticamente imposible. En la actualidad, diversos factores contribuyen a explicar las causas de esta realidad.
Desde 2015, el precio de la vivienda ha experimentado un aumento, especialmente en aquellos territorios con mayor población. Los jóvenes suelen acudir a estas ciudades en buscas de mejores oportunidades laborales y educativas.
Además, en los últimos años, el encarecimiento de la vivienda ha superado el crecimiento de los salarios. Los datos actuales muestran que el precio del alquiler se ha incrementado al doble de la velocidad que los ingresos de los jóvenes.
Como consecuencia de esta realidad, dos de cada tres jóvenes de entre 18 y 34 años dependen todavía de sus padres. Esta cifra ha pasado del 52 % al 66 % en apenas trece años.
¿Y AHORA QUÉ?
La crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los asuntos más relevantes de la agenda política desde hace unos meses. Gobiernos central, autonómicas y locales intentan atajar esta situación, pero cada uno con una receta diferente.
La semana pasada, Isabel Rodríguez, ministra de vivienda, comparecía en el Congreso para explicar qué medidas plantea sacar adelante el Ejecutivo para paliar el encarecimiento y la falta de la vivienda.

La ministra de vivienda, Isabel Rodríguez. / Fuente: Wikipedia Commons.
En primer lugar, la ministra plantea incrementar los recursos destinados a la construcción de parques públicos de vivienda. Además, consideran que se deben establecer medidas que aseguren que estas viviendas permanezcan siempre en el ámbito público, de manera que no puedan venderse a precios del mercado libre en ningún momento.
Otra de las medidas que más rechazo ha generado en la izquierda, pero que miran con buenos ojos Junts y PNV, trata sobre una bonificación fiscal para los propietarios de viviendas que decidan alquilar sus inmuebles a precios más accesibles.
El tema de los pisos turísticos ha generado mucho debate también. En este ámbito, el gobierno municipal de Barcelona ha anunciado que eliminará casi 10.000 pisos turísticos en un plazo de cinco años. Mientras, Sevilla cortará el suministro de agua a unos 5.000 alojamientos turísticos que no cumplen con la ley. Otras ciudades como Donostia o Málaga han anunciado que no concederá más licencias para pisos turísticos en diferentes circunstancias.
La crisis de la vivienda se hace más grande cada vez que pasa el tiempo. Según el Banco de España, faltan unas 600.000 casas para hacer frente a toda la demanda, y mientras los gobiernos intentan actuar, los jóvenes salen a las calles para pedir soluciones urgentes.


