El impuesto a energéticas y banca quiebra la mayoría de investidura de Sánchez
- Jagoba Apalategi Labayen

- 30 oct 2024
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PNV y Junts no están a favor de cronificar este impuesto

Pedro Sánchez. / Fuente: Wikipedia Commons.
Iberdrola ha registrado un beneficio neto de 5,470, 7 millones de euros en los nueve meses de lo que va de año. Este dato representa un incremento del 50,4% respecto al mismo periodo del ejercicio interior.
Mientras, PSOE y Sumar llevan semanas intentando dar continuidad al impuesto a la banca y energética. Cambiando esta carga fiscal de temporal a permanente, el Gobierno prevé recaudar unos 2.000 millones de euros para cumplir las reglas fiscales de la UE.
Este hecho inquieta a varios socios del Ejecutivo. Junts y PNV han mostrado sus reticencias a la cronificación de este gravamen, pues empresas como Repsol han amenazado con retirar algunas de las inversiones que estaban planteadas para España.
El PSOE, a sabiendas de la negativa de los peneuvistas y exconvergentes, intenta, ahora, retrasar la votación de la posible aplicación de este impuesto. Pero, ¿qué consecuencias puede tener esto en la legislatura?
LAS ENERGÉTICAS MANDAN UN AVISO
Después de que se hayan conocido las intenciones del Gobierno sobre la ampliación del impuesto, empresas como Repsol han amenazado con retirar las inversiones valoradas en 1.100 millones en España.

Sede de Repsol en Madrid. / Fuente: Wikipedia Commons.
Además, Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, publicaba un artículo en La Vanguardia en el que acusaba al Gobierno de hacer populismo fiscal y discursos demagógicos contra las grandes empresas y los ricos.
Si Junts y PNV ya tenían bastantes dudas de este impuesto, tras la publicación de este texto del expolítico, las ha disipado. Míriam Nogueras, portavoz de los nacionalistas catalanes, ha sentenciado que no acompañará al Gobierno por este camino. Los de Puigdemont creen que si este impuesto saliese adelante, peligraría una inversión de 1.100 millones de euros, muy importante para el Camp de Tarragona.
Por otro lado, el PNV lleva días diciendo que si el Gobierno quiere contar con su apoyo para aprobar esto, tendrán que concertar el impuesto para que las diputaciones forales puedan gestionarlo y así poder modificarlo para evitar que las empresas se marchen de Euskadi.
El Lehendakari, Imanol Pradales, también, ha exigido en varias ocasiones que la gestión de este hipotético impuesto pase a manos de las instituciones vascas.
El Gobierno, cada día, tiene más difícil suscitar apoyos sobre este tema. Junts y el PNV se están distanciando de la posición de los partidos de izquierdas para defender las inversiones en Cataluña y Euskadi.

