La corrupción asfixia al PSOE mientras Sánchez se juega la legislatura
- Jagoba Apalategi Labayen

- 23 oct 2024
- 4 min de lectura
El 'caso Koldo' ha pillado a la Moncloa con el pie cambiado.

Pedro Sánchez en el Congreso. /Fuente: PSOE
La ‘trama Koldo’ ha sacudido por completo el panorama político nacional, para fortuna del Partido Popular. El voto favorable de los de Feijóo a una iniciativa que ha permitido convalidar las condenas de los presos de ETA desató una crisis interna en Génova, llegando a cuestionar el papel de sus diputados en el Congreso.
Sin embargo, la publicación del informe de la UCO sobre el ‘caso Koldo’, que deja al exministro José Luis Ábalos al borde de la imputación, ha eclipsado el debate sobre las rebajas de condena y ha pillado al PSOE y la Moncloa con el pie cambiado.
El atestado de 233 páginas de la Guardia Civil muestra que los supuestos tejemanejes entre el exsecretario de organización del PSOE, su mano derecha Koldo García y el empresario Víctor de Aldama van más allá de lo que se conocía hasta ese momento.
En primer lugar, según cuenta el dossier de la UCO, la presunta trama, formada por Cueto, De Aldama y Koldo, aprovechó la extrema situación de la pandemia para acceder, sin levantar sospechas, a los contratos de urgencia en materia de mascarillas, con el fin de enriquecerse con el beneplácito del ministro Ábalos.
Por otro lado, el informe desvela que el presidente Sánchez era conocedor del encuentro entre Ábalos y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. Este viaje fue organizado por Víctor de Aldama con el objetivo de la compraventa de 104 barras de oro. Pedro Sánchez ha reconocido que era conocedor del encuentro que se iba a producir, pero defiende que era un “viaje privado”.
La UCO constata, además, que Aldama se valió de su relación con el exministro para conseguir el rescate a Air Europa. Este es el mismo caso por el cual Begoña Gómez, mujer de Pedro Sánchez, está imputada por tráfico de influencias y corrupción.
SÁNCHEZ EN LA CUERDA FLOJA
El gobierno de coalición entre el PSOE y Sumar ya tenía bastantes dificultades a la hora de contar con los apoyos necesarios para sacar adelante sus iniciativas. El ejecutivo necesita a todos en todos los momentos. El concurso de Junts, PNV, ERC, Bildu, Podemos y Ábalos, desde el Grupo Mixto, es esencial para que Sánchez siga en la Moncloa.
Desde que la legislatura echó a andar, el presidente era conocedor de que sería muy difícil suscitar apoyos entre todos los socios. En más de una ocasión, los de Puigdemont han dejado caer a Sánchez en votaciones como en la ley para limitar el alquiler temporal.
Podemos, con el fin de comer espacio electoral a Sumar, ha utilizado un tono más bronco y ha amenazado con descolgarse del bloque de investidura. Por su parte, el PNV, pese a que sigue respaldando al gobierno, se ha unido al PP para votar a favor del reconocimiento de Edmundo González como presidente electo de Venezuela.
Si hasta este momento la desconfianza en algunos socios con Sánchez era importante, esta brecha se ha aumentado a raíz del informe de la UCO, que acorrala, cada vez más, al PSOE en la ‘trama Koldo’.
Estos avisos han venido, sobre todo, desde Junts y Podemos. En los últimos días, la presidenta de los nacionalistas catalanes, Laura Borrás, no ha descartado votar a favor de una moción de censura junto al PP y VOX. Mientras tanto, el secretario de Organización de la formación morada, Pablo Fernández, cree que Pedro Sánchez estaba al tanto de la ‘trama Koldo’ y le exige más explicaciones.
Ahora mismo, la continuidad del gobierno de coalición se juega en la aprobación de los Presupuestos Generales del 2025. De momento, ERC, Bildu y PNV se han abierto a dar su respaldo a las Cuentas. Las negociaciones con estos grupos están bastante avanzadas, a falta de que se cierren los últimos flecos.
Sin embargo, Sánchez tendrá que esforzarse mucho si quiere contar con la luz verde de los de Belarra y Puigdemont. El ejecutivo tuvo que posponer la votación del techo de gasto para seguir negociando con Junts, y, de momento, no se conoce nada sobre cómo avanzan las conversaciones.

Miriam Nogueras, de Junts, durante una intervención en el Congreso. / Fuente: Congreso de los Diputados
En las últimas horas, Podemos ha advertido de que sus votos son necesarios para la aprobación de los PGE. La intervención del mercado de la vivienda y la ruptura de relaciones con Israel serán algunas de las exigencias de los morados.
La pregunta es si Sánchez será capaz de aunar en una estas exigencias de Podemos con otras, totalmente distintas, que plantean Junts y el PNV.
El PP dice en público que no habrá Presupuestos y apremia a Sánchez a convocar elecciones generales. No obstante, el coordinador general del PP, Elías Bendodo, ha afirmado en una reunión a puerta cerrada que es “muy posible” que Sánchez saque los Presupuestos.
Las próximas semanas serán claves para conocer cuál es el futuro del gobierno de coalición. Si se aprueban las Cuentas, Sánchez podrá agotar la legislatura y no convocar elecciones hasta el 2027. En caso de que no salgan adelante, es probable que en 2025 los españoles tengan que acudir a las urnas.



