Estados Unidos decide: la polarización caracteriza unas elecciones "históricas"
- Entre Trincheras
- 20 oct 2024
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Estos comicios se decidirán con unos resultados más ajustados que nunca.

Kamala Harris y Donald Trump. /Fuente: Campaña Kamala Harris y Wikipedia Commons.
Como cada cuatro años, el primer martes de noviembre, este año, el día 5, el mundo se volverá a detener esperando noticias de Washington. Las elecciones presidenciales de Estados Unidos son todo un evento en el que, para muchos, el futuro del mundo está en juego. En una situación de gran polarización política y con unos resultados más ajustados que nunca, Kamala Harris y Donald Trump, se enfrentan por su puesto en la Casa Blanca.
Las elecciones de 2024 serán recordadas como una de las más tumultuosas de los últimos años. Desde la renuncia del actual presidente, Joe Biden, a la candidatura, hasta los intentos de asesinato contra Donald Trump, el último esta misma semana, han convertido a estos comicios en un escenario de gran tensión.
UNOS COMICIOS “HISTÓRICOS”
Aunque las elecciones no serán hasta el próximo 5 de noviembre, tanto el Partido Republicano como el Demócrata llevan ya años en campaña. El primer acto destacable de estas elecciones fue el debate presencial celebrado a finales de junio entre Biden y Trump. En él, se vio al presidente confundido, incapaz de responder a los ataques del republicano y con constantes lapsus, lo que llevó a los demócratas a entrar en pánico.
Tras el desastroso primer debate, diversos miembros del partido demócrata, como Nancy Pelosi, pedían la renuncia de Joe Biden como candidato, al considerarlo incapaz de vencer a un Trump que había salido muy favorecido del encuentro. La renuncia llegó el 22 de julio, a través de un comunicado publicado en Twitter por el propio Biden, en el que a su vez daba su apoyo a la vicepresidenta Kamala Harris.
Pocos días antes de la renuncia de Biden, Donald Trump sufrió un intento de asesinato durante un mitin en Pensilvania. Un joven disparó en repetidas ocasiones contra el expresidente, que resultó herido en una oreja. El crimen supuso toda una crisis dentro de los servicios secretos estadounidenses y derivó en que el magnate se alzara en las encuestas.
Después de unos días intensos, a finales de verano se celebran las convenciones de ambos partidos. La Convención Republicana ensalzó la figura de Trump, que tras el tiroteo fue considerado un mártir por los suyos. En el caso de la Convención Demócrata, se eligió formalmente a Kamala Harris como candidata demócrata a la Casa Blanca, con el apoyo de otras figuras claves del partido como Obama o Clinton.
A menos de dos meses para la celebración de las elecciones, los dos candidatos, Harris y Trump, se vieron por primera vez las caras en el único debate que enfrentó a ambos. Las constantes mentiras del republicano, como la famosa teoría de que los haitianos se comen a los perros de sus vecinos, hicieron que la candidata demócrata fuera considerada como la vencedora. A pesar de todos los eventos “históricos” que ha dejado esta campaña, la lucha sigue muy ajustada y en el que los últimos movimientos de ambos partidos serán la clave para encontrar al próximo presidente.
¿QUÉ PROPONE CADA CANDIDATO?
La campaña de la candidata demócrata, Kamala Harris, se ha centrado en temas sociales y progresistas, especialmente la defensa del derecho del aborto. La vicepresidenta ha defendido fielmente la libertad de las mujeres para que ellas sean las que tomen las decisiones sobre sus propios cuerpos. Propone revertir las leyes que criminalizan el aborto y proteger a sanitarios que realizan esta práctica.
Como compañero de candidatura ha elegido a Tim Walz, gobernador de Minnesota. Ambos defienden medidas como la regulación de las armas de fuego y la defensa de los derechos LGBT, que pueden suscitar polémica en el país norteamericano.

Kamala Harris y Tim Walz en la Convención Demócrata. / Fuente: Campaña Kamala Harris.
Por su parte, Donald Trump ha puesto el foco en la seguridad nacional y el fortalecimiento de la economía para vencer a la candidata demócrata en las elecciones del próximo 5 de noviembre. Algunas de sus medidas estrella en materia económica pasan por reducir los impuestos, apoyar la independencia energética y subir los aranceles a los bienes de importación del 10% al 20%.
En cuanto a la inmigración, que es su leitmotiv permanente, pretende hacer la deportación más grande de la historia del país. Además, ha anunciado que reforzará las fronteras para impedir que los cárteles trafiquen con personas y drogas.
Mientras que la mayoría de sus medidas cuentan con un respaldo importante en los Estados Unidos, la negación del expresidente a reconocer al aborto como un derecho ha encendido las luces rojas entre las filas republicanas. La oposición a esta materia, que cuenta con un alto respaldo entre los norteamericanos, amenaza a Trump con perder las elecciones.
El acompañante de Trump en el ticket electoral es J.D. Vance. Un senador de Ohio, que en el pasado, atacó duramente en público al magnate. El candidato a vicepresidente fue una voz clave en el movimiento “Never Trump” dentro del Partido Republicano. Sin embargo, Vance ha pasado de ser crítico a ser la mano derecha del empresario.
EMPATE TÉCNICO A FALTA DE DOS SEMANAS
Las encuestas muestran que la lucha por la Casa Blanca está más reñida que nunca. Los últimos datos señalan que Kamala Harris está 2 o 3 puntos por encima de Trump. Esto, sin embargo, no significa que la demócrata vaya a ganar las elecciones, pues el presidente no se elige por voto popular directo.
Quien gane la elección en cada Estado, aunque sea por un solo voto, se lleva todos los votos en ese Estado. Es por eso que el resultado de las elecciones estará muy determinado por lo que digan las urnas en los Estados clave.
Todos los ojos están puestos en Arizona, Georgia, Míchigan, Wisconsin, Pennsylvania y Nevada. Unos cientos de miles de votos en estos Estados lo decidirán todo.



