El no que desató el comienzo del fin de la segregación racial
- Angela Martín

- 1 dic 2024
- 3 min de lectura
Se cumplen 69 desde que Rosa Parks se negó a ceder su asiento a un pasajero blanco.

Rosa Parks siendo detenida en 1955. / Fuente : Wikipedia Commons.
El 1 de diciembre de 1955, un simple no comenzó una revolución que culminó con la expansión del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Rosa Parks se negó a ceder su asiento a un pasajero blanco en un autobús, lo que desencadenó en más de un año de protestas en contra de una sociedad que establecía ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.
Tras años de lucha; se puso fin a la segregación que separaba a una ciudadanía ya muy separada. El movimiento de los derechos civiles, protagonizado por figuras como Martin Luther King, consiguió cambiar una legislación racista que llevaba años separando a blancos y negros. Estas protestas pedían algo tan simple como que fueran considerados ciudadanos con los mismos derechos que aquellos que tenían un color de piel distinto.
La segregación racial
Estas medidas de separación entre los ciudadanos blancos y los negros se remontan al siglo XIX. Tras la Proclamación de Emancipación de Abraham Lincoln, en 1863, unos 3 millones de esclavos, casi en su totalidad personas negras, fueron declarados como personas libres. Tras la victoria del bando de la Unión en la Guerra Civil, se redactó la tercera enmienda, que abolió la esclavitud.
Los estados del Sur, aquellos en contra de esta abolición, establecieron en 1869 las primeras restricciones segregacionistas, conocidas como leyes de Jim Crow. Esta tendencia siguió avanzando y en el año 1900 blancos y negros estaban separados en las escuelas, los vagones de tren, los baños, hoteles y otros establecimientos.
Además, estas medidas fueron refrendadas por un juzgado en 1896. Durante el juicio, Plessy contra Ferguson permitió de forma legal esta separación en el estado de Louisiana, asegurando que no socava la cláusula constitucional que protegía la igualdad de todos los ciudadanos. Durante estos años, el racismo se expandió todavía más por Estados Unidos, creando una separación física que abrió profundamente las distancias entre blancos y negros.
La revolución del no
Hace tantos años, tras otro día más de trabajo en unos grandes almacenes, Rosa Parks cambió parte de la historia de Estados Unidos. La mujer subió a un autobús para volver a casa después de la jornada laboral y se sentó en uno de los asientos.
Durante el trayecto, el conductor del autobús se dirigió a ella para pedirle que se levantara para ceder su asiento a cualquiera de las personas blancas, como asegura la ley. Parks se negó, asegurando que estaba cansada, cansada de que los ciudadanos negros fueran considerados de segunda. Esta negación la llevó a prisión. La activista fue arrestada, juzgada y condenada por transgredir el ordenamiento municipal. Además, tuvo que pagar una multa de 14 dólares por “este delito”.
Pero ante otra situación de discriminación, en una sociedad harta de las leyes de segregación, la mecha estalló. Rosa Parks pertenecía a una asociación que luchaba por los derechos de los afroamericanos y sus compañeros decidieron empezar una protesta en contra de su detención. Lo que iba a ser una acción puntual, se convirtió en un movimiento social que fue imparable.

Rosa Parks y Martin Luther King. /Fuente: Wikipedia Commons.
Durante más de un año, ningún ciudadano negro de Montgomery se subió a un autobús, a pesar de ser el grupo de población que más utilizaba este transporte. La compañía perdió al 70% de sus usuarios, provocando grandes pérdidas. La ciudadanía se unió para encontrar alternativas al autobús, utilizando coches compartidos, bicicletas o incluso prefiriendo andar varios kilómetros al día.
¿Qué cambió en EEUU?
Este movimiento consiguió dar un primer paso para acabar con la segregación racial. Tras meses de protestas, el Tribunal Supremo declaró ilegal la separación entre blancos y negros en los autboúses. El 21 de diciembre de 1956 la ley fue cambiada en Montgomery y la población negra volvió a montar en autobús, esta vez sin ser discriminados. Estas protestas fueron lideradas por un reverendo de la ciudad, Martin Luther King, que años después se convertiría en el protagonista del movimiento por los derechos civiles de Estados Unidos.
Parks es conocida como “la madre del movimiento de los derechos civiles” y dedicó toda su vida en luchar por los derechos. Cuando falleció, en 2005, fue la primera mujer afroamericana en ser velada en el Capitolio en Washington. Sus acciones y su constante lucha por los derechos humanos despertaron a una población que estaba “cansada de ceder”.
Rosa Parks empezó un movimiento que después de años de segregación mostró el rechazo de la población negra a estas. En 1964, la Ley de Derechos Civiles prohibió la segregación racial en espacios públicos y la discriminación en el trabajo y la educación; acabando con casi 100 años de separación.



