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¿Por qué Estados Unidos no está preparado para que una mujer llegue a La Casa Blanca?

  • Foto del escritor: Angela Martín
    Angela Martín
  • 12 nov 2024
  • 5 min de lectura

Actualizado: 12 nov 2024

  • La primera potencia mundial ha decidio elegir antes a un hombre condenado por 34 delitos que a una mujer cualificada.


Kamala en una cto de campaña de EEUU

La vicepresidenta Kamala Harris. / Fuente: Wikipedia Commons.


Kamala Harris ha perdido las elecciones estadounidenses por ser mujer. Es cierto que la candidata demócrata tenía errores, que su campaña y su mensaje no han calado entre la mayoría de los votantes, pero parte de la culpa de la victoria de Trump la tiene que su contrincante haya sido una mujer negra. Las propuestas económicas que se supone que han llevado a la victoria de Trump parece que han tenido un mayor impacto, pero asusta saber que el machismo y el racismo siguen influenciando en decisiones tan importantes como el voto, aunque en muchos casos sea de manera inconsciente.


La realidad es que Estados Unidos ha decidido elegir a un hombre condenado por 34 delitos que a una mujer. No han importado los juicios contra el futuro presidente por violación o que promoviera un asalto al Capitolio, Estados Unidos confía más en un delincuente condenado que en una mujer cualificada


Esta decisión no solo ha afectado al futuro del país norteamericano. Todos sabemos que Estados Unidos es la mayor potencial mundial y aquel que se sienta en el despacho Oval tiene un poder inmenso sobre el resto del mundo, pero no solo me refiero a la incertidumbre global que ha provocado la reelección de Trump. Lo que más me ha impactado de estas elecciones es la desilusión y el sentimiento de derrota generalizado. El 6 de noviembre recibí un mensaje que no debería haberme llegado: "Me siento tan inocente, tan impotente, pero realmente el mundo es así y estoy perdiendo la esperanza de que pueda cambiar", resumiendo perfectamente las primeras horas tras la victoria del republicano.


Esta desesperanza me agobia. No es solo que Trump vuelva a la Casa Blanca, es que eso significa que delante de mí, da igual lo excelente que haya sido mi camino o mi cualificación, siempre elegirán antes a un hombre. Obviamente, esto no sucede en todos los casos, ni tampoco tengo pretensiones de llegar a ser presidenta, incluso, ni siquiera será la opinión más racional, pero la desilusión se vuelve paralizante.


Radicalización de los hombres jóvenes


Pero Donald Trump no ha llegado a la Casa Blanca solo, el republicano ha conseguido el apoyo de más de 74 millones de votantes. Para entender su victoria hay que analizar qué tipo de personas han elegido a Trump. El perfil que le ha llevado a la victoria ha sido el de hombres blancos de clase media sin estudios universitarios, latinos y jóvenes, especialmente hombres. Lo más preocupante es ese último perfil, para los que el tema económico nunca ha sido determinante.


Para hablar sobre este tema, voy a volver a resucitar una conversación con mis amigas. "Me da miedo que mi abuelo tenga una visión más avanzada del tema que mucha gente de mi generación". Parece que la rabia de los hombres sí está siendo expresadas en plataformas como X y la nuestra queda relegada a conversaciones privadas de Whatsapp y quizá eso sea la clave de futuras elecciones por todo el mundo.


Durante el último año, estamos viendo una radicalización de hombres jóvenes. Cada vez más machistas, más homófobos. Obviamente, no hay que generalizar, por qué este tipo de perfil no es el extendido en la sociedad, pero sí el que más ruido hace en redes sociales y el que más probabilidades tiene de expandirse. 


Este tipo de perfil no surge de forma espontánea y su auge, en parte, también es culpa nuestra. La idea de que es el feminismo es la búsqueda de la igualdad no es la que los políticos, tanto de un lado como de otro, han vendido, lo que ha dado lugar a hombres asustados y enfadados ante la retórica de que las mujeres quieren superarles en todos los aspectos y convirtiéndoles en villanos. Lo que queremos las mujeres es tener los mismos derechos. Aunque parece que está todo conseguido, la realidad es que siguen existiendo situaciones como esta en la que la misioginia interiorizada nos lleva a tomar decisiones importantes basándonos en perjuicios.


La desinformación y el papel de influencers ultraconservadores también afectan. Las redes sociales han impulsado que se venda una versión de este tema que cala cada vez más en una juventud desilusionada. Por ejemplo, otro comentario repetido en X estos días ha sido que si Kamala Harris un día tiene la regla, podría causar otra guerra mundial a causa del desajuste hormonal. Debido al poco conocimiento que tenemos sobre el cuerpo de las mujeres, este mensaje llega, se interioriza y afecta en el voto.


Tenemos que cambiar las cosas. Asusta esta brecha de género que la generación Z está volviendo a abrir. La polarización de ideologías se está traspasando a una división entre hombres y mujeres cada vez más amplia.


La vicepresidenta de Estados Unidos durante el último mitin.

Kamala Harris durante un acto de campaña./ Fuente: Campaña de Kamala Harris.


Un tema que no ha funcionado: los derechos de las mujeres


El tema principal de la campaña de Harris ha sido el aborto. Para entender esta decisión hay que remontarse a junio del 2022, cuando el Tribunal Supremo, con mayoría conservadora, anuló el caso Roe v Wade. Esta sentencia eliminó la protección constitucional del derecho al aborto. Como consecuencia directa, se permitió a los Estados prohibirlo en cualquier etapa del embarazo.


Esto ha supuesto un cambio para millones de mujeres. En Estados más conservadores como Texas o Alabama, el aborto está prohibido incluso en casos de violación o incesto. Esto ha significado que mujeres víctimas de violencia sexual tengan que llevar a término embarazos causados por una experiencia traumática o que aquellas que sufren un aborto espontáneo no puedan ser atendidas. Esta situación ya no es solo un debate político, sino un problema de salud pública.


Es entendible y respetable aquellas personas que, por religión o ideología, no están a favor de este derecho. Además, hay gran diversidad de opiniones sobre cuándo un feto se puede considerar viable: desde la fecundación, a las seis semanas, a las 23 o cuando nace el bebe. Este debate ético es completamente legítimo y cada persona con su situación debe tener la capacidad de elegir y esa es la clave, poder elegir.


En Estados Unidos, el aborto ha dejado de ser un debate centrado en el feto y se ha convertido en otra forma más de intentar controlar a las mujeres. Esta tesis no es una opinión o especulación. Desde las elecciones se ha hecho viral un vídeo de Nick Fuentes, un comentarista político que celebra la victoria de Trump. "Vuestros cuerpos, mi decisión. Para siempre. Controlamos vuestros cuerpos, los hombres ganamos de nuevo. Nunca habrá una mujer presidenta. ¿Techo de cristal? Es un techo hecho de ladrillos y nunca lo romperéis", afirma entre risas. Este clip ya cuenta con 19 millones de visualizaciones solo en su perfil de X. Ellos mismos confirman que no les interesan los bebes, lo que quieren es seguir controlándonos.


La estrategia de la campaña de Kamala Harris ha sido poner en el centro del debate un derecho fundamental para las mujeres y la realidad es que no ha funcionado. Las preocupaciones por la economía han calado más entre un grupo de votantes y en el resto el machismo ha vuelto a imponerse. Desde el 6 de noviembre en plataformas como X se han multiplicado por mil las menciones de frases misóginas como "volver a la cocina" o incluso comentarios en los que se amenazaba con violar a las mujeres. La victoria de Trump ha dado alas a este tipo de comentarios llenos de odio.


La victoria de Trump es desesperanzadora, pero este auge de hombres jóvenes que creen que tienen el control sobre nuestros cuerpos es mucho peor. Una amenaza silenciosa que va calando y por ahora no estamos sabiendo frenar. Es triste afirmarlo, pero a Estados Unidos le queda demasiado por recorrer antes de ser capaz de aceptar a una mujer como su presidenta.


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