¿Qué secretos esconde la aprobación de la Constitución de 1978?
- Angela Martín

- 8 dic 2024
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El texto fue aprobado con el apoyo del 87% de los votantes.

Sesión plenaria en 1978. / Fuente: Congreso
Hace 46 años de uno de los momentos que marcaría un antes y un después en la historia de España: el sí a la Constitución de 1978. Tras 40 años de dictadura franquista, las ansias por un sistema democrático culminaron en un texto jurídico calificado en su momento como “un ejemplo de consenso y reconciliación”.
El 6 de diciembre de 1978, casi el 60% de los españoles salieron a votar en un referéndum único que a día de hoy sigue marcando la mayor parte de los aspectos de nuestra vida cotidiana. La Constitución regula, desde la forma en la que elegimos a nuestros representantes, cuáles son las instituciones que existen y cómo están reguladas o cómo se divide el territorio.
Los primeros pasos de la democracia
Los orígenes de nuestra Constitución actual se remontan todavía a tiempos de la dictadura. El 20 de noviembre de 1975 murió Francisco Franco, dictador que había sostenido el poder de España tras el fin de la Guerra Civil. Su fallecimiento dio lugar a que iniciara un momento de cambio hacia un sistema democrático, conocido como la Transición.
En noviembre de 1976 se produjo el primer gran hito que acabó con la creación de nuestra Constitución, la ley de la Reforma política, impulsada por el propio presidente del Gobierno, Adolfo Suárez. Este “suicidio” del régimen franquista desde dentro consiguió establecer los primeros pasos para celebrar 41 años después unas elecciones libres en España. De estos comicios, celebrados en junio de 1977, surgió el Parlamento que se encargaría de redactar la Carta Magna que daría forma al nuevo sistema democrático.
Una vez que se eligió a las nuevas Cortes, estas crearon una comisión con siete representantes de los principales partidos para dar forma a la que sería la nueva ley máxima. Estos siete elegidos son considerados hoy como los padres de la Constitución, aunque ya en su nombramiento se veían las diferencias políticas que tanto costó sobreponer para redactar este texto. En un principio solamente la UCD, partido de Adolfo Suárez, el PSOE, el Partido Comunista y Alianza Popular, actual PP, iban a tener representantes, pero tras las quejas de los partidos nacionalistas catalanes y vascos, los socialistas decidieron cederles unos de sus asientos en la comisión para que también tuvieran voz.
Fueron negociaciones muy complicadas, a pesar de haber pasado a la historia como un reflejo del entendimiento y el consenso. El primer borrador presentado a las Cortes recibió miles de enmiendas, solicitando diversos cambios. Este panorama tan encallado fue desatascado en parte por el conocido como Pacto del Mantel, en el que tras reuniones secretas en diversos restaurantes de Madrid, los padres de la Constitución consiguieron ponerse de acuerdo en temas tan polémicos como la abolición de la pena de muerte o la influencia de la iglesia en este nuevo sistema.
Tras casi un año de conversaciones, el texto fue aprobado por el Parlamento el 31 de octubre de 1978. Aunque para que la Constitución saliera adelante era fundamental el apoyo del pueblo, por ello se fijó para el 6 de diciembre un referéndum que cambiaría para siempre la historia de España.
Una votación histórica
La consulta popular para la aprobación de la Carta Magna de 1978 se basó en la siguiente pregunta: “¿Aprueba el Proyecto de Constitución?”; el 87% de los votantes afirmaron que sí. A pesar de este gran supuesto apoyo, la realidad es que del censo llamado a votar solo hubo una participación del 58%.

Papeleta referendum 1978. / Fuente: Wikimedia Commons.
Los partidos que habían participado en la votación animaron a los españoles a votar a favor de este texto; mientras que formaciones nacionalistas catalanes y vascos como ERC, Euskadiko Ezkerra o Herri Batasuna optaron por él no. Otros partidos como el PNV y pequeños partidos de izquierdas prefirieron llamar a la abstención.
La realidad es que él sí ganó en todo el territorio español. La Constitución triunfó en comunidades como Canarias, Andalucía o Cataluña; mientras que en País Vasco se encontró con una mayor oposición.
Tras el apoyo popular, la Constitución de 1978 fue refrendada por el rey Juan Carlos I el 27 de diciembre. El texto entró en vigor dos días más tarde, el 29, debido a que sus creadores no querían que su publicación coincidiera con el día de los santos inocentes y pudiera surgir cualquier tipo de dudas. Desde ese momento y hasta la actualidad, la Constitución de 1978 ha sido el garante de la democracia en España.
A pesar de ser el texto jurídico más importante de nuestra legislación, a día de hoy dos de cada tres españoles asegura que es necesario que esta incluya algún cambio. La Carta Magna, a pesar de estar ya cerca de los 50 años, solo ha sufrido tres modificaciones debido principalmente a exigencias de la Unión Europea. La redacción y aprobación de la Constitución de 1978 fue un reflejo de la reconciliación de un país separado todavía por heridas de guerra, representando una unión y una libertad que tardó demasiado en volver a ser conseguida.



